lunes, 26 de diciembre de 2011

La Constitución de la Democracia Delegativa


Usamos el Stencil en el 2008, acá, pero está tan bueno...
La nota del gran Roberto Gargarella, acá, tiene un punto en el que estoy de acuerdo y un punto en el que disiento. Empecemos con lo que tenemos que estar de acuerdo. El punto fuerte: La crítica puntual de pedir más debate, más discusión y más audiencias en el Congreso, estamos de acuerdo y coincidimos totalmente. Es pedir más política democrática. Sobre temas tan sensibles como -por ejemplo- la insostenible ley antiterrorista, su punto me parece evidente y necesaria su crítica.

La democracia institucionalizada no es, ni debe ser nunca, imposición de mayorías parlamentarias sin debate ni discusión, sin razones para ese resultado. El debate se da en diferentes ámbitos, en comisiones, entre asesores, en los pasillos, afuera y adentro el debate está, se da y siempre es fuerte más allá de las directivas de bloques y caciques parlamentarios. Ahora, que se de en las comisiones y en el pleno, o sea, que sea debate público -y si es lo más inclusivo posible mejor-, es algo importantísimo y vital para la democracia.

Eso sí, acá somos mayoritaristas y demócratas, por lo que cabe tener cuidado con apelar a esa caricatura que se suele usar de "mayorías opresoras", "masas desenfrenadas" para justificar controles a esas mayorías parlamentarias y sociales. Nosotros pensamos que los mejores controles a las mayorías son los controles mayoritarios y democráticos, los que provienen de la política, no los elitistas y contramayoritarios. Ponemos una presunción a favor en los mecanismos más políticos y dejamos como último recurso la vía judicial. 

El punto de disenso con Roberto G. -siempre con cariño y respeto a el mais grande du mundo constitucional- se da cuando él observa que el Congreso tiene una función deliberativa tan preponderante en el diseño institucional de la Constitución Nacional. Ninguno de los artículos que menciona me permite -o ha permitido- extraer una concepción deliberativa de la Democracia de la CN. Es más sorprende escuchar que la CN -especialmente la CN reformada en 1994- contiene una concepción deliberativa de la democracia. 

Eso querríamos tener, pero lamentablemente no hay ni siquiera una concepción de la democracia moderna en la CN. Los límites a esas lecturas son muchos. Por ejemplo, el Congreso no es un órgano permanente. Eso es una verguenza para aquellos que vemos que una parte importante de la política democrática debería pasar -no sólo pero se canaliza principalmente- en el Congreso.  La concepción de democracia de la Constitución todavía -y muy lamentablemente- es demasiado pobre. Es más, la Constitución de 1994 habilitó constitucionalmente las prácticas delegativas (ver Art. 76 y los siempre "excepcionales" DNUs) y reforzó al presidencialismo, en lugar de atenuarlo. La reforma del 94 difícilmente haya consolidado un modelo de democracia deliberativa. Siempre lo repetimos.

La Presidencia es un órgano permanente y se podría pensar que el Poder Judicial, privilegiadas ferias judiciales mediante, trabaja más tiempo que el mismísimo Congreso (obviamente salvo prórroga y sesiones extraordinarias). En la historia del Congreso lo que comentamos es mucho más claro dado que hubo años (creo recordar 1903/1905) en los que el Congreso directamente no sesionó. Tanto la Presidencia como el Poder Judicial "sesionaron", cumplieron funciones, ininterrumpidamente desde su apertura. Si a eso le sumamos las dictaduras con Congreso cerrado, tenemos más años de interrupciones, más debilidad en las prácticas.

Una reforma constitucional tiene que hacer al Congreso un órgano permanente. Permanente como la política democrática.

Más allá que en 2009 la oposición no tenía mayorías necesarias, el debate sobre la autoconvocatoria es difícil de dar también, acá. La Constitución no proyectó un Congreso fuerte sino un organo no permanente, que sesionaba de mayo a octubre (¿!!?), y ahora de marzo a noviembre. En definitiva, esa es la preponderancia del modelo presidencial alberdiano/generación 37.

Si queremos más política, y sobre todo más política democrática, no sólo deberíamos pensar en constitucionalizar un derecho a la protesta sino también deberíamos pensar en expandir las capacidades y poderes del mismo Congreso para canalizar las demandas con más publicidad y más deliberación. Eso se puede hacer desde la Constitución o desde el propio congreso, mejorando reglamentos, abriendo la cancha a más política parlamentaria. 

Normativamente, estamos de acuerdo con RG. Deberíamos tener un congreso con más proyección que sea el centro de la política democrática. Mucha imaginación y una nueva cultura política necesitamos para eso. Constitucionalmente, observo con escepticismo cuando se sostiene que el debate era un objetivo en una Constitución que nació con un sesgo tan pobre en términos democráticos, excluyente y aristocrática, que sigue diciendo -entre otros pasajes de estilo- que "El pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes" (Art. 22).  Salut.

21 comentarios:

  1. pero rg sostiene que la cn tiene una concepción de la demo deliberativa?

    dudo que sostenga eso, es más bien crítico de la constitución

    pp

    ResponderEliminar
  2. hola lucas, vengo por aca que me interesa tu punto. una crítica que se le puede hacer a la democracia deliberativa es que es muy deliberativa pero poco democrática en términos del valor de la mano levantada. para mi hay un valor en ello, que podría defender desde posturas más cercanas al const. popular, que no deberíamos menospreciar... no es facil conseguir la mayoría de las manos levantadas. no menospreciaría las mayorías...

    y qué diríamos de una ley con debate cero pero con unanimidad? no sería ley tampoco?

    bueno, seguimos. abrazos
    ah, y qué es eso de usar la primera persona del plural??
    abrazos!!

    ResponderEliminar
  3. Hola Dem. Muy cierto que las mayorías cuestan trabajarlas y no es pura obediencia ciega o cosas por el estilo. Las mayorías parlamentarias siempre son más matizadas y plurales, incluso sabemos que las razones para votar una misma ley pueden ser muy diferentes.

    La unanimidad es un contrafáctico interesante. ¿La unanimidad haría "superfluo" el debate? Lo dudo pero es uno de los casos en los que debería haber una "in dubio pro mayorías/unanimidad", no? Pero como toda presunción es sólo eso.

    Jjaja. Nosotros somos así? Estamos con Dalma y Yanina.

    PP. Claro que no. RG es uno de los críticos más lúcidos de la Constitución. Por eso la crítica es indirecta, leer así la constitución puede ser circunstancial, pero lo que digo es que es inconveniente sostener que la CN tiene un modelo de democracia deliberativo cuando de hecho la CN quizás deba ser reformado por que su modelo de democracia es otra bien distinta. Ese es mi punto.

    Abrazo,
    Lucas

    ResponderEliminar
  4. Lucas:
    Parecerìa que todo el debate en pos de una democracia deliberativa, asume indefectiblemente que tras un debate, las buenas razones habràn de desplazar a las malas razones, con lo cual todo terminarìa en la unanimidad de la decisiòn a adoptarse (es un poco el razonamiento de Sustein en su ùltima obra).
    Ahora, como nunca nos vamos a poner de acuerdo entre todos y sobre todo (tal vez algunas cosas sì...) es que recurrimos al voto.
    La sola existencia del voto, a mi juicio, nos dice que la deliberaciòn tiene un lìmite. Y esto no es malo en si mismo, es una manera razonable de resolver, entre razones divergentes, una toma de decisiòn sin recurrir a la fuerza o, tal vez, al azar (que me parece que son màs injustos y dañosos).
    Y ahì es donde veo que la negociaciòn aparece, esto es, asumiendo que no nos vamos a poner de acuerdo, yo voto asì acà, a condiciòn que vos votes allì acà, y eso es un "toma y daca", pero es la negociaciòn.
    Con esto quiero decir que la deliberaciòn tiene un lìmite, que la propia CN lo reconoce, desde el momento que exige votos para adoptar numerosas decisiones, incluso con mayorìas calificadas. Còmo definimos ese lìmite? Esa es la cuestiòn...
    Que los jueces lo hagan señalando que este o tal ley tuvo màs o menos debate, no me termina de convencer, saludos, Josè

    ResponderEliminar
  5. José, Mirá, mi idea sobre democracia deliberativa incluye el manejar el conflicto, no excluye la democracia agonal. Es más, posiblemente al deliberación traiga en el corto plazo, más disenso, pero la deliberación te permite establecer consensos mínimos, operativos. El desacuerdo se mantiene siempre pero no impide trabajar intersubjetivamente algunas cosas micro que compartimos, desde el lenguaje hasta presupuestos de igualdad y libertad de expresión.

    Sobre el voto. La deliberación tiene un límite es obvio, por supuesto, pero es continua. Usualmente pensamos que la deliberación institucional es la más importante, y personalmente creo que la deliberación social es la más importante, entonces, los bares, asados y otros espacios sociales, ja, son claves para la calidad de los acuerdos políticos operativos o teóricos.

    La negociación a veces puede facilitar la deliberación y viceversa. No veo irreconciliable esas dos vías y a veces negociamos con razones, deliberamos con negociaciones.

    No sé si es el voto o el momento de la "decisión" el que pone un límite a la deliberación. Pero así como la decisión viene, la deliberación continua luego de la decisión y puede cambiarla posteriormente, entonces una limita a la otra y vuelve, no?

    Sigamos, Salute
    L.

    ResponderEliminar
  6. que haces che. pero a ver, por un lado, digo mucho menos: la constitucion habla reiteradamente de debate, cuando describe el proceso legislativo. esas referencias son bobadas decorativas, o forman parte del nucleo procedimental a respetar? sostengo lo segundo. por otro lado, digo algo mas: la politica esta y debe estar en y sobre todo mas alla del congreso -institucion para mi muerta, en buena medida, e irrecuperable, en buena medida. por supuesto, estamos en donde estamos, y hay que empezar trabajando con lo que tenemos (y por eso es importante impedir que se bastardee y ningunee al congreso). y en ese sentido, la constitucion debe dar un marco que ayude, que no necesita ser llenado de mas, y por eso tambien no veo a la constitucion como opresora porque el congreso no es permanente -ok, esta bien que sea- sino que creo que el trabajo esta en mostrar una interpretacion que ponga el acento en la vida politica cotidiana y en la sociedad, mas que en el congreso (en este sentido: es necesario incluir el derecho a la protesta, el derecho al pataleo, el derecho a decir que no, el derecho a estar en fuerte desacuerdo, dentro de la constitucion? espero que no tengamos que llegar ahi, la constitucion no me tiene que autorizar a decir que no. en todo caso, siempre deberemos reflexionar sobre los limites del derecho a la protesta. eta tambien protestaba por causas entendibles. pero en fin, no me quiero ir de tema)

    ResponderEliminar
  7. Robert, gracias por pasar y comentar. Entiendo y comparto lo que decís, casi completamente.

    A mi me parece vital que el Congreso -institución que sí, estará muerta pero es una institución zombie, muerta viva- sea un órgano permanente y que se hagan más reformas para mejorar su funcionamiento, de caracter parcial y total. Ojalá podamos tener una -rara y excepcional- instancia de rediseño institucional y de generar, en el corto plazo, una práctica cultural y política más robusta afuera, pero mientras tanto trabajo -como señalaste- con lo que hay. Y por eso la mención a los límites al congreso -que hay más-.

    Mi punto central era marcar que el presidencialismo, tal cual fue diseñado originalmente -y reforzado en 1994- nos deja lejos de un congreso fuerte, deliberativo, presente, y bastante más lejos de una democracia deliberativa.

    Entonces cuando veía tus referencias “El objetivo de la Constitución es obvio y muy similar al que podemos sostener desde la teoría“ o sea, la DD, a ese punto -que entiendo en un artículo de LN- lo aclaraba para decir que quizás tengamos lo inverso en la Constitución.

    La Constitución reforzó en el 94 los decretos y la delegación legislativa que antes ni siquiera estaban. Más allá que algunos puedan justificarlos en términos democráticos, dudo que lo puedan hacer -tan fácilmete- desde la Democracia Deliberativa.

    Con lo del Derecho a la Protesta, yo veo clave constitucionalizarlo para protegerlo y reconocerlo como un derecho fuera de discusión. No lo veo siempre en términos negativos, sino también constructivos, de práctica política y de construcción/protección social a los derechos. Pero podemos discutirlo más y mejor otro día.

    Gracias por pasarte otra vez. Sigamos,
    Lucas.

    ResponderEliminar
  8. pero dos cosas don lucas
    1) sobre la deliberacion. entiendo tu enojo con la constitucion, pero me parece recontra obvio que ellos querian un organo deliberativo. acordate que ellos contaba con que habia derechos politicos restringidos. ese era el mundo ideal tambien para usa: ders pols restringidos, y congreso como organo deliberativo, con todas las letras. cuando los derechos politicos ya no estan restringidos, te queda un mundo distinto, lo quieras admitir o no: derechos pols mas amplios, y un organo deliberativo. por que negarlo, es asi, y hay que sacarle jugo a eso, en lugar de tirar rayos sobre la constitucion porque tiene otros aspectos que no nos gustan. no olvidar eso nunca: son constituciones de mezcla, y eso hace que no se las pueda ver como "pura sedicion", sino que tiene eso (otra vez, fijate, dirigido al afuera), junto con un gran compromiso con la libertad de expresion y el debate parlamentario

    2) por lo de la protesta, puede ser. ponemos "hay derecho a la protesta." luego, yo en la protesta rompo las puertas de la legislatura de la ciudad: tengo derecho o no? no. entonces, no es que avanzamos mucho

    ResponderEliminar
  9. Roberto, ok.

    1. Pero es obvio que querían un órgano deliberativo, eso no lo niego, pero no querían un órgano central y permanente de política deliberativa, sino uno, si querés, de baja intensidad, con rol determinado, secundario, que acompañe al PE. El Poder Ejecutivo era lo central, era el centro de gobierno y de decisión, y quizá de deliberación extracongreso -de unos pocos, propietarios, varones, representantes electos por nadie, etc- en el esquema original y en el reforzado en 1994 me parece que estamos alejados a poder crear una épica de congreso como órgano de la democracia deliberativa en nuestro esquema constitucional.

    Repito, no podría negar el evidente caracter deliberativo, pero lejos estamos de que sea un modelo deliberativo de la democracia. Ese era mi punto. Mi punto es que el modelo de la constitución se acerca a un modelo bastante más flaco de democracia, donde puede haber deliberación pero no es un objetivo central, aunque lo empujemos con los artículos, las facultades centrales están concentradas en diferentes esferas que no lo hacen muy deliberativo.

    Lo mismo sucede con el Poder Judicial. No fue pensado originalmente como órgano deliberativo ni democratizante, ni protector de las voces excluidas. Algunos pueden entender que las cosas cambian, perfecto, lo entiendo, pero apunto a límites del diseño original de las instituciones que hizo la Constitución, hoy reforzados.

    2. El primer paso es descriminalizarlo, legalizarlo, instituirlo, lo que siempre pedimos -con vos a la cabeza- a los jueces: que lo respeten y no persigan con el derecho penal. Después vemos, caso por caso, los límites. Por supuesto que habrá problema y deberemos encontrar respuestas, pero es una puerta abierta para todo moviemiento social no institucionalizado para comunicarse con el sistema político, con la sociedad y empezar a resolver su problema. A mi me parece que institucionalizarlo, facilitaría a esas fuerzas sociales y aumentaría su capacidad expresiva, comunicativa.

    Sigamos,
    L.

    ResponderEliminar
  10. pero primero, no veo por que tomas como dado el originalismo. aun si ellos eran tremendos -los creadores- eso no quiere decir que hoy tengamos que interpretar la constitucion conforme a lo que ellos pensaban. podemos simplemente tomar en serio lo escrito, un compromiso deliberativo fuerte

    segundo, historicamente no es cierto que veian al congreso como elemento decorativo, o a los jueces como tal o cual. capaz que porque pensaban que los que estaban adentro eran de la elite o lo que sea, no lo vieron asi. y hoy entra mas que la elite, entonces?

    tercero, tambien creo que es muy rapido decir: hoy reforzadas. nones, en absoluto. hoy, en toda america latina, hay compromisos muy fuertes en direccion de la participacion y el control, que vienen acompaniados de otras seniales contradictorias con esas. pero claramente me parece un error no ver la complejidad, que incluye participacion, democracia, amplitud, debate, junto al hiper presidencialismo. entonces, lo que hay que hacer es pensar que se hace con esa diversidad, con esas tensiones y contradicciones, pero no veo por que hay que negar la potencia de lo que hay, o quedarse a merced de lo que estaba en la cabeza de juan o bautista

    ResponderEliminar
  11. Robert, A ver, vamos por partes.

    1. No estoy interpretando de forma originalista la CN, ni su momento fundacional, sino pretendo describir la estructura que se diseñó y las reglas que -más allá de toda ambiguedad y vaguedad existente y posible- tenemos. Y donde vos ves una función deliberativa -que yo interpreto en el marco de la exigente democracia deliberativa como supongo vos lo hacés- yo veo algo alejado de ese ideal y de las prácticas de la democracia deliberativa.

    Le puedo sacar poco juego deliberativo a la CN.

    Y, repito, alejado estructural, teórica y prácticamente.

    2. No dije decorativo sino secundario, el rol central lo tiene indisputablemente la Presidencia. Y más allá de los roles ¨activos¨ de los congresos, estos tienen facultades menores en el Constitucionalismo latinoamericao de siglo XIX y XX. Todo eso se reforzó con un dato que las Constituciones suelen dejar afuera: El sistema de partidos.

    Esta discusión es más larga, ya la tuvimos, pero no es producto de una impresión sino de varios años de estudio sobre el tema.

    Y aclaro, estoy evaluando la práctica constitucional -que no es para pegarse un tiro- pero que en Decretos de Necesidad y Urgencia, en Delegación Legislativa, en poderes fácticos y meta constitucionales del Poder Ejecutivo, me parece se han reforzado, no atenuado. Lo contrario significaría que el sistema institucional fue atenuado y se ¨abrieron puertas¨desde la CN. Eso es lo que niego.

    3. Así de rápido? Mmm. Hoy el Presidencialismo se reforzó en Argentina, gracias a la reforma de 1994, y con él, el caracter delegativo y no deliberativo del sistema. Las posibilidad de hacer un sistema deliberativo con este esquema son muy pocas, ese era mi punto.

    La complejidad la veo, pero en la Constitución la cosa es menos compleja. En latinoamérica puede ser. Igual Bolivia, Venezuela o Ecuador quizás tienen nuevas constituciones con procesos constituyentes participativos, pero Chile, Brazil y Argentina no sé si tienen constituciones súper participacionistas -que no equiparamos a deliberativistas o democráticas-. Y así con el resto.

    Pero en el caso de Argentina, es clarísimo. La participación que se incorporó en 1994, A SU MEJOR LUZ, es pura retórica. Solamente sirve como principio, como valor, pero no abrió instancias o espacios institucionales ni en los partidos políticos ni en las instituciones. Y eso se debe a la política pero también al diseño. Está en los dos niveles.

    Por eso, si la participación política más vitalista, más fresca, más fuerte vienen de la protesta -en los casos que la defendamos con presuncio a favor- debemos institucionalizarla ese es mi punto.

    La seguimos, siempre. Gracias otra vez, che.
    Lucas.

    ResponderEliminar
  12. buenoo, ya la corto porque me voy. pero el aspecto participacionista de la nueva constitucion, bien te puede servir (frente a vos mismo) cuando enfatizas "sedicion y art. 22", ahi uno tiene todo el derecho de decirte: pero claramente hoy, por las intenciones de los creadores, por las seniales institucionales que han quedado (consulta popular, etc), por los entendimientos compartidos que no son los de antes, no merece seguir leyendose a la antigua, como si estuvieramos en 1853. y me parece que tendes a leer la const como si todo lo bueno-nuevo no existiera.

    lo del reforzamiento tampoco es cierto, realmente. claramente hubo atenuaciones: jefe de gabinete (que no sirve hasta qus sirve), y en materia de delegacion y decretos, lo que se hizo fue consagrar la practica judicial existente, y establecer limitaciones que antes no se veian, sobre las materias ponele de los decretos. entonces, sigue siendo presidencialista, pero si antes era 10, ahora es 9.

    y pregunto: en que sentido haces algo mas que "ver" la complejidad. que impacto tiene en el razonamiento frente a la constitucion? por que no tomar esa complejidad para complejizar la interpretacion, en lugar de construir una constitucion-campo de concentracion-sedicion. claramente es mucho mas que eso, aunque sea, esta const o cualquier otra, como cualquier democracia realmente existente, muy lejana a lo que queremos

    buenoo, partooo

    ResponderEliminar
  13. Robert, gracias otra vez.

    1-No leo la CN según 1853 sino la leo hoy y veo una retórica de participación sin espacios concretos. Esta situación, esta CN, se diferencia nominalmente del texto original. La sociedad cambió y la política también. La constitución sigue mas en un paradigma anterior que en uno nuevo. Si me decís otras CN, está bien, se hicieron bajo un nuevo proceso y abrieron un nuevo proceso, pero la nuestra me parece que no.

    Las prácticas políticas y sociales, no cambian por las normas, pero las normas las ayudan o entorpecen. Me parece que las reformas del art. 39 y 40 no sólo que ayudaron poco a la participación de la sociedad, sino que además terminan siendo controladas por el Sistema Político. Es mucho más probable que la consulta popular sea convocada por la necesidad del presidente que por un ¨debate en la sociedad¨. La iniciativa popular deberá ser tratada por las cámaras, lo que es obvio, pero lo que le da la capacidad al sistema para decidir. En la práctica, todos los nones.

    O sea, la CN ayudó poco a la participación en nuestro caso. Ya su reforma en 94 fue problemática, y su texto insuficiente. Si queremos participación desde la CN, la misma CN puede hacer mucho más y mejor para eso.

    2-Mirá, el Presidencialismo no es el mismo, pero decir que se atenuó, que se fue de 10 a 9, mmmm, en eso vamos a continuar en el disenso. De hecho, si se constitucionalizó la práctica
    judicial, estamos en la misma. Para mi había sido un pacto de interesados.

    Y además, la práctica judicial iempre fue horrible y pro Presidente, pro administración, anti-constitución y anti-democracia. Dejar la concepción de democracia y de las instituciones democráticas a los jueces, parecería un error.

    Acá seguiremos con el desacuerdo por un buen rato. Tenemos para entretenernos.

    3. Claro, esa es la pregunta y es muy buena, pero veo que el diagnóstico que tenemos no es el mismo. Eso es lo que hace toda la diferencia. La complejidad actual son algunas reformas que no me parece hayan alterado el sistema radicalmente, extremadamente, sino que se adjuntaron algunos principios nuevos a una estructura vieja. Al Presidente un Jefe de Gabinente que no sirve para atenuar nada. Y así con muchos aspectos.

    Lejos estoy de concentrarme en el 22 -que sí me parece EL gran símbolo- pero robert, uno mira la ¨complejidad¨ actual pero la constitución y las instituciones siguen dejando poco espacio para -según entiendo- un modelo de democracia fuerte y un modelo deliberativo específicamente, en definitiva, deja poco espacio para la política. Si invitás a participar, si decís más democracia, sin espacios para participar estás invitando retóricamente, casi engañando.

    Los espacios de participación concreta, obligatorios incluso -como el JxJ-, SON la práctica política de participación y son los espacios de vida, de desarrollo, para la democracia como práctica social. Casi veinte años después de la Reforma, no sé qué espacio de participación la constitución fomentó a generar o reforzó en su crecimiento. Quizás las vías judiciales vía amparo, pero incluso esa vía de participación -aunque puede ser política- tienen los límites y debilidades del poder judicial y del acceso a la justicia.

    En fin, muchas gracias y bon voyage. La seguiremos en 2012
    Salut,
    L.

    ResponderEliminar
  14. Paso acá por este lugar para mandarles un gran saludo y abrazo público y privado a ambos. RG/LA. Feliz 2012!

    ResponderEliminar
  15. ya en el micro:
    viene un gobierno socialista y dice. Amparado en la vocacion participativa que abre la constitucion, desde hoy, debate publico para discutir cualquier medida economica, y plebiscito para ratificar el plan (estoy, por las dudas aclaro, inventando). dada la toma de posicion de la constitucion en favor de los derechos del consumidor, desde ahora control popular sobre las cadenas de precio y calidad de los productos; dados los viejos derechos laborales, desde hoy control obrero en la produccion y participacion en la ganancia y derecho a la vivienda para todos; dada la institucion del jefe de gabinete, a ella le delegamos la autoridad ejecutiva, y yo superviso; dado el compromiso asumido con los derechos indigenas, acciones afirmativas ahi; y dado el compromiso constitucional especial con los derechos de las mujeres, representacion especial en todas las oficinas y dependencias publicas; y dada la vocacion deliberativa de la constitucion, reafirmada en tantos articulos (ver gargarella, art. la nacion), entonces debate publico permanente; y dado que la mejor interpretacion de la libertad de expresion constitucional es como debate publico, fairness doctrine para los medios de comunicacion masivo.

    ok. todo ese programa socialista es absolutamente compatible con, y respaldado textualmente por, la constitucion que decis que cierra puertas, que no es suficientemente abierta, que es opresiva, que en realidad no cambio nada

    abrazazo y buenisimo anno

    ResponderEliminar
  16. Ehhhhhhhhhh!! Grande Gustavo, gracias por los deseos y por todo. Lo mejor para el próximo año, especialmente para el 2012. Felicidades para vos y Q.
    También, abrazo gigante para el gran RG.

    Salud y fuerzas para el 2012.
    Sigamos siempre.
    L.

    ResponderEliminar
  17. Robert, La vamos a seguir en el 2012. Por ahora, tenés razón, pero sólo hasta el año que viene ;-D.

    Abrazo enorme y felicidades mostro! Lo mejor para tu 2012..

    Lucas.

    ResponderEliminar
  18. Ya en el 2012. Seguimos.

    1. Estabas en un micro/bondi? Wow. Sos un grande.
    2. Trabajemos el supuesto que es muy interesante.

    2.a PLEBISCITOS. Si el gobierno socialista llama el plebiscito. Quién hace la pregunta del plebiscito? El gobierno elige la pregunta que es LO MÁS importante. Además, esas preguntas simplifican un tema (aborto, juicios de DDHH, etc) que merecen el debate más profundo, punto por punto.

    Entonces, quién tiene el poder de decisión en el plebiscito? La pregunta es Sí o No, de una política compleja, supongamos. El que hace la pregunta, precondiciona el resultado.

    Repito otra cara de la pregunta. Quién llama al Plebiscito? El Gobierno. Podemos hacer desde fuera del sistema político, a través de una alianza multipartidaria o transversal, algo para impulsar algún plebiscito a favor de una política de LARGO PLAZO para Salud o Educación. Lo dudo muchísimo. El plebiscito lo llama el Congreso o el PE. Como ya dijimos, no todo plebiscito es democrático, ni toda participación de este tipo debe ser acríticamente bienvenida (ver artículo Arrimada en Clarín, febrero 2011) porque esta puede ser positiva pero estar manipulada o condicionada desde arriba.

    Lo mismo con la iniciativa popular, Robert. Primero los impedimentos que son expresiones del miedo a las mayorías, primo lejano del artículo 22, reforzado en el 94 en el art. de iniciativa popular. Después, con quién tiene la última palabra después del titánico trámite para hacer iniciativa? Ah, nuevamente el Sistema.

    2.b. El debate, bienvenido, pero en qué espacios, quién controla, quién maneja, quién todo. O sea, muchos interrogantes.

    Además, tenés que tocar las Condiciones Sociales de vida de los que van a participar, Roberto. Qué pasa con los que trabajan 10 horas por día -grandes mayorías- y no quieren, no piensan, no saben participar. Más allá que pienso que esos a veces serían los que más participaría, eso hay que revisarlo. Las condiciones materiales inducen la capacidad de participar políticamente, obviamente.

    Sobre lo otro, bienvenido, más participación en las ganancias, acciones afirmativas y demás, es verdad, la constitución hoy lo incluye y mucho es muy viejo. Pero esa verdad es parcial.

    No comparto lo que cómo ves que el sistema se atenuó y cómo no ves que los DNUs y la Delegación Legislativa fue un refuerzo al caracter presidencialista y delegativo del sistema. A eso cruzale un sistema federal débil y debilitado. La práctica constitucional -el número de decretos-me parece que aunque con matices y bemoles -tenemos mandato y medio para comparar- parece decir lo contrario. En fin. La continuaremos.

    2-1/2. Dejando de lado la faz participativa, en tu ejemplo y tomando en consideración el marco constitucional argentino para tu plan de gobierno socialista lo más importante es ser gobierno, y la participación una forma de legitimar o expandir. Estar en ejercicio de la Presidencia y con una supuesta mayoría legislativa es un supuesto fuerte, pero supongamos que acepto ese supuesto. Eso incluye una Corte con "aires de independencia" pero sin un gran fallo en contra de los intereses centrales del gobierno (cosa que quizás sea indeseable). O sea, el centro es el Gobierno, no la participación. Ese es el supuesto más fuerte de tu plan. Sin ser Gobierno y sin mayorías parlamentarias y las alianzas de gobierno para construir ese gobierno, la participación es supérflua. (continua...)

    ResponderEliminar
  19. (Continuación. Disculpas por la extensión)

    3. Entonces, en ese escenario, dos o tres respuestas posibles y siempre iniciales.

    3.1 Primero ante cada expansión de Derechos, hay que ver cómo actuó el Poder Judicial y las Instituciones Políticas. Los patrones fueron defender los intereses que ellos históricamente representaban, con clases e intereses (dos ejemplos podrían ser la Acordad del 30 o los fallos en contra de los derechos sociales o las minorías sexuales). Eso no quiere decir que eso sea una ley determinista. Repito. No es una ley determinista. Lo que veo es una tendencias de protección de ciertas garantías de la propiedada, del status quo, de las alianzas operativas con los sectores con los que trabajan, especialmente cuándo se movilizan en contra de sus intereses. En conclusión: A ese plan de acción le tenés que sumar que las Instituciones Políticas también están cruzadas por las corporaciones eclesiales, mediáticas, económicas, etc.

    3.2. Nuevamente el factor clave de la construcción de la política, es el Gobierno desde el Estado, y eso es una faz muy Siglo XIX, che. Qué pasa si se oponen actores económicos, sociales y mediáticos con capacidad de inducir miedo en la participación?

    4. Finalmente, tu Plan de Gobierno Socialista, supongamos que sea Socialista, pero me parece que más allá de la participación no puede ser llamado democrático más allá de que el Jefe de Gabinete tome ese lugar que vos -sorpresivamente, debo confesar- le das. La cuestión no es quién ejerce el poder -Primer Ministro, Presidente o Jefe de G.- sino que lo ejerce una institución donde no hay representación de la complejidad social, plural, no hay debate ni construcción colectiva. Me suena que es de arriba hacia abajo y eso es lo que más le criticaría a nuestra constitución nacioanl, que no tenga una puerta abierta a la política ascendente, que en última instancia el 22 siga estipulando la primacía de la política institucional versus la política social.

    En fin, abrazo, gracias y salut! Buen año! La seguimos en 2012!
    L

    ResponderEliminar
  20. pero master, a esto se llama correr el arco. yo soy critico de la constitucion, la cambiaria, no creo que sea la constitucion que mejor sirva a una "republica socialista." pero mi respuesta es mas modesta. trato de refutar algunos puntos tuyos que no me parecen correctos

    1) el 22 no es en absoluto el gran simbolo de la constitucion. por eso insisto en la complejidad. es muchisimas cosas, que dejan al 22 muy chiquitito. es derechos sociales, es un frenos y contrapesos rengo, pero no antipopular (esta muy contrabalanceada por apelaciones a los consumidores, las mujeres, los indigenas, los trabajadores, etc etc: es muchas cosas: es la mezcla del elitismo "realista" alberdiano con la doctrina social cristiana, con el peronismo, con el pacto alfonsin-menem. es reducir tremendamente decir que el 22 es el gran simbolo. no lo es

    2) decis "uno mira la ¨complejidad¨ actual pero la constitución y las instituciones siguen dejando poco espacio para -según entiendo- un modelo de democracia fuerte y un modelo deliberativo específicamente". Esto es lo que trataba de refutar en el comentario anterior: no es la constitucion que me guste ni la socialista, pero es totalmente compatible con un gobierno abierto a la democracia deliberativa. vos me corres el arco: te digo que alguien podria convocar a asambleas y plebiscitos permanentes y me decis "y quien escribe la pregunta." eeeeeeeeeeeeeeeh. el mismo gobierno podria decir "la pregunta la escriben las propias asambleas populares". me vas a decir: "y quien es el escribano?". mira: toma la constitucion de la democracia deliberativa de nino, y su programa deliberativo sobre reformas electorales, reformas en la prensa, etc. Hay reformas cruciales que la constitucion bloquearia? yo creo que en buena medida no, pero como me interesa que el proximo gobierno, no socialista, siga en la misma, querria una constitucion que de mejores incentivos. pero no creo que nadie este en condiciones de considerar inconstitucional una reforma que democratice la prensa, como en usa no se considero inconstitucional la fairness doctrine (el suenio deliberativo de fiss) cuando salio: era compatible aun con la mas conservadora constitucion yanqui. claro que lo era. por eso tampoco es cierto que "la constitucion, en definitiva, deja poco espacio para la política. Si invitás a participar, si decís más democracia, sin espacios para participar estás invitando retóricamente, casi engañando." no, es totalmente posible hacerlo, sin el minimo enganio. pero uno querria una constitucion que ayude mas, no una que sea simplemente compatible con una democracia mas fuerte, robusta y deliberativa, a la fiss y a la nino
    por lo menos asi lo veo yo

    ResponderEliminar
  21. Gracias Robert otra vez, gracias por el jogo bonito.

    No te corrí el arco, te descoloqué con la gambeta ;-D en todo caso.

    Y sí, Robert, ya sabemos que sos crítico, por eso parte de lo que decís me extraña. Lo de la reducción/atenuación del presidencialismos, te lo dije en persona, te lo digo por acá, es lo más extraño, pero seguro tenés tus razones. La seguiremos...

    1) Mirá, en una perspectiva general, me parece que el 22 simboliza los límites de la Constitución para dar lugar a la democracia. Los límites de una estructura, que con tensiones y contradicciones que a vos te parecen enriquecedoras, me parece que siguen siendo muy fuertes. No niego lo evidente. La constitución del 94 incorporó cambios. ¿Significó un cambio de paradigma? Mi respuesta es no. Si no es cuali y es cuanti la pregunta. ¿Cuánto se reformó ese mismo paradigma, se redujeron sus defectos? Mi respuesta es -nuevamente- negativa. Se reforzaron sus peores defectos delegativos y "concentracionistas". En el plano del modelo constitucional eso fue lo que pasó. En el plano de la práctica política, es más largo y complejo, pero la estructura condiciona la práctica política.

    2) Pero justamente, Robert, los ejemplos son clarísimos. Los zig zags de miles de políticas te hacen pensar que en lugar de disputar el sentido -que debe hacerse-, lo que hay que hacer -como ppal objetivo- es cambiar el texto que disputas tantas veces. Eso no asegura nada de nada, pero te ayuda a disputar -en otra instancia- el nuevo sentido de una constitución que permita más política, más democracia, más igualdad.

    El ejemplo de Nino es clarísimo para mi. Su libro ha servido desde su publicación para criticar, no para justificar el modelo constitucional argentino, ni para salvar el pacto alfonsín-mendez, ni para defender la posibilidad -remota y distante, llena de obstáculos quizás insalvables- una práctica constitucional alternativa desde esa misma estructura.

    Perla blanca para vos, querido. Gracias y la seguimos siempre.
    Lucas.

    ResponderEliminar

Nexos

Nexos