domingo, 11 de noviembre de 2012

Pierre Rosanvallon: Guetos, democracias y mayorías


las mayorías imaginarias que hay que temer.. buuu - Baires 2012
Siempre interesante, aunque no coincidamos en todo (o mejor dicho, en casi nada), Pierre Rosanvallon, gran teórico de las instituciones políticas de la democracia (francesa, europea y -quizás- global) aparentemente viene pronto para nuestros pagos. Suponemos, tal vez (?), para recibir el Dr. Honoris Causa en nuestra querida UBA. En ADN Cultura, el suple de LN, hay una interesante entrevista aunque obviamente también muy polémica, acá el link, transcribimos parte y comentamos más tarde los problemas de la concepción de la democracia de Don Pierre R. Salud!!

"LN - Después de tres décadas de reflexionar sobre la cuestión, ¿cuál es su definición de la democracia? 

PR - La democracia no se limita a la elección. Cuando las dictaduras o los populismos intentan "vender" sus democracias, la definen casi siempre como el resultado de una elección. Esto es una definición minimalista. Hoy es fácil ver que el ciudadano no se contenta más con ser un simple elector. Hay una demanda de democracia más permanente que unas elecciones cada dos, tres o cinco años. El ciudadano pide que la democracia deje de ser un proceso de autorización electoral para gobernar y que, en cambio, sea definida como un gobierno democrático, como una acción democrática. 

LN - Es decir. 

PR - Que la elección reposa sobre el hecho mayoritario, pero que la democracia es estar al servicio de toda la sociedad. Por eso cada vez es más frecuente la exigencia de crear, junto a las instituciones mayoritarias, otro tipo de instituciones, por ejemplo, una corte constitucional que represente los principios organizadores de la sociedad. La Constitución representa la memoria de la voluntad general. En muchos países también se multiplican las autoridades independientes. Porque si bien la democracia es el poder de todos, en la realidad es el poder de la mayoría. Para tratar de acercarse a la noción del poder de todos se han multiplicado las instituciones que se caracterizan por un principio de imparcialidad. La imparcialidad es la democracia de nadie. Nadie puede apropiarse de ella. 

LN -En su libro anterior, La contrademocracia, usted afirma que también se multiplican otros modos de actividad ciudadana o cívica. 

PR -Porque los ciudadanos quieren juzgar, controlar, evaluar la acción del gobierno. Quieren oficializar una obligación de rendición de cuentas permanente. Me refiero a esos comités independientes de control, del tipo de los whistleblowing o los watchdogs committies en el mundo anglosajón. Ésa es otra manera de ser un ciudadano activo.  

LN -¿Se podría decir entonces que el ejercicio democrático se complica? 

PR - Así es, contrariamente a lo que se pensaba en el siglo XIX. Tocqueville decía que la democracia se simplificaría cada vez más porque sería la consagración del poder aritmético. 

LN - En parte eso es verdad. 

PR - Si hay algo sobre lo que todos estarán de acuerdo es que 51 por ciento de los votos es más que 49 por ciento. No obstante, cuando se trata de decidir cuál es el interés general o el bien común, pueden darse cantidad de respuestas contradictorias. Es por eso que la democracia se complica cada vez más. Progresa y se complica al progresar. Porque el ciudadano amplía su forma de participación mas allá de la elección y porque las instituciones son cada vez más numerosas. Desde hace unos 30 años, hay una evolución masiva de la democracia. Se trata de un cambio radical en relación con el pasado. Estamos en un nuevo ciclo que podríamos llamar de "la organización de la democracia poselectoral"

LN -¿Usted cree que la percepción de la democracia es cultural? 

PR - Si se toma la democracia no sólo como un modelo, sino también como experiencia, es fácil advertir que hay diferentes modos de democracia que son más o menos desarrollados. El universalismo democrático no es universalismo del modelo: es universalismo de la experimentación. Pero también es universalismo de sus patologías. La democracia es frágil y difícil, y su historia no es sólo la construcción lineal de un modelo que mejora en forma permanente: también es la historia de las caídas en el pasado, de sus falsificaciones y de sus fracasos. Y para comprenderla correctamente, no sólo hace falta tener la visión progresista de un modelo que poco a poco alcanzará su cénit, sino además aceptar que es una historia con idas y venidas, con retrocesos considerables durante los cuales, a veces, con el pretexto de construirla, se termina traicionándola. Europa es el ejemplo más representativo en ese sentido. Este continente fue el inventor de la democracia parlamentaria. Pero, al mismo tiempo, fue el que vio las peores perversiones de la democracia. Fue el continente del totalitarismo. Los comunistas decían que su sistema serviría para construir una democracia real y no formal. Los nazis invocaban el principio de soberanía del pueblo. Naturalmente se puede decir que América Latina ha sido el continente de la perversión democrática bajo la forma de los populismos." (Continua... acá. )

Breve punteo y comentarios sobre algunos contrapuntos a las respuestas de la entrevista, que como toda entrevista es breve y no muy profunda, hay que intentar ser justo a la obra del entrevistado:

1. Democracia y democracias: Como dijimos, las diferencias son muchas, pero empezamos por alguna. Es muy raro, el corte que hace en la entrevista PR al pensar en la democracia populista únicamente como democracia con ciudadanías de baja intensidad. En esto me resulta muy extraño que PR no vea el mismo problema en las democracias representativas, liberales, y su inefable tendencia a transformarse en delegativas o de ciudadanías pasivas, apáticas, distantes, formales. Concentrarse en las democracias populistas sin precisar ejemplos en los que está pensando en este punto, directamente me resulta por lo menos extraño. Quisiera suponer que PR habla de las democracias en general, representativas y/o plebiscitarias populistas.

2. Dos afirmaciones problemáticas. La primera, la necesidad de Cortes Constitucionales, cosa que en Europa Rosanvallon fue uno de los pioneros en reconocer y estudiar al menos desde Francia. Resalta que haga la recomendación un teórico que viene de una tradición que siempre estuvo fuera del paradigma de la Corte Constitucional habitual y fuera del paradigma del judicial review anglosajón, ahora más globalizado. La segunda, la idea de "La constitución como memoria de la voluntad general". Ese argumento se parece al que John Marshall sugirió (a través de El Federalista 78 de Alexander Hamilton) en Marbury vs. Madison "La Constitución como voluntad del Pueblo" en 1803 (!!!) y por ende comparte todos sus problemas, límites y contradicciones.

3. La imparcialidad de la democracia. En su libro sobre "La Legitimidad Democrática" desarolla esta idea para los Banco Centrales y Cortes Constitucionales independientes. Es más sugiere que se pueden desarrollar instituciones extrapoder al sistema político que sean independientes. A nosotros nos resulta muy difícil ver esa independencia, esa imparcialidad y sobre todo explicar cómo construirla. Ahora, si alguien puede construirla y explicarla, uno se puede preguntar ¿Independiente de qué? ¿Son deseables las instituciones independientes de la democracia? Mmmmm..

4. Una gran ausencia en la entrevista: Democracia e integración regional. ¿Cuán existosa puede ser, en su afán de autogobierno, una democracia en los contextos de integración económica e institucional? ¿No resultan un límite externo demasiado fuerte para la fortaleza de las democracias europeas (y globales) las directivas político económicas de los bloques regionales? ¿Cómo es la interacción democracia local y gobierno del bloque?

Eso sería interesante charlar, pensando en la crisis de la Unión Europea, con PR en Diciembre cuando esté por Buenos Aires. Ahora sí. Salú!!!

2 comentarios:

  1. no comparto o me estoy perdiendo algo. porque no estas de acuerdo con el pedido de imparcialidad de los jueces así de cualquier organo politico?

    no ves lo que esta pasando con los jueces, las presiones y los aprietes?

    a mas politica menos justicia independeiente. asi de facil

    saludos cordiales
    carli

    ResponderEliminar
  2. Carla, qué hacés? Gracias por el comentario. Es un breve punteo (por eso quizás algo rápido).

    Primero, aunque el Poder Judicial es político, hay una lógica de rol que es diferente (y más "técnico") de los órganos electoralmente elegidos. Entonces, primero el rol de los jueces es diferente y también su corporación. Mi pregunta, planteo, es qué es la independencia judicial y cómo los jueces la generan? Cómo la genera la constitución? Es una garantía del sistema político? Para quién?

    Es deseable que un juez sea independiente de la propia democracia y del propio derecho democrático. Mi intuición democrática me dice que no.
    Es más históricamente la idea fue que los jueces sean independientes de la sociedad, de las mayorías. Justamente, el reclamo social es que escuchen a la sociedad. Hay varias contradicciones en ese pedido de indepedencia.

    El tema es algo más complejo (pero comparte puntos de contacto) en los órganos como el BCRA e Instituciones (supuestamente) extra.poder? Es deseable un órgano que sea independiente de la política económica del gobierno como el BCRA? Mmm. Cómo se logra eso? Lo protege la CN?

    La independencia/imparcialidad es una ilusión, una ficción. Lo que me resulta claro es que hay jueces súper parciales, no que haya jueces imparciales. Y los jueces que no son parciales, por oposición, por contraste no son automáticamente imparciales. Y así..

    Desde mi punto de vista, a más política democrática, más justicia. La independencia no es un valor per se. Hay que precisarla y quizás sólo sirve como constraste, por definición negativa. Lo que no es.
    Salutes y sigamos,
    Lucas A.

    ResponderEliminar

Nexos

Nexos