sábado, 4 de mayo de 2013

Ni ingenuos, ni neutrales: Marcelo Medrano


alto valle, ríos del olvido - Neuquén 2013
Después de la presentación de los proyectos de reforma judicial parece que el debate se concentró en las iniciativas del Poder Ejecutivo y sus problemas. Entonces, la amplitud de un debate que debía continuar varios meses, ser lo más amplio e inclusivo, parecía en baja. Si eso fuese así sería una gran oportunidad perdida para expandir una discusión más que necesaria, hoy en el centro de espacio público. El escenario no es muy alentador porque parece que siguen pendientes los proyectos para transformar al Poder Judicial. 

Por todo eso, muy bien, Marcelo Medrano, miembro del colectivo Convocatoria Neuquina por la Justicia y la Libertad, desde Neuquén marca algunos puntos para volver a ese debate, acá, en P12.  Salud para MM y para todxs los amigxs por Neuquén!

Ni ingenuos, ni neutrales

Por Marcelo Medrano *

Estas ideas que comparto surgen como un intento por sistematizar algunas cuestiones fundamentales con relación a la Justicia.

En primer lugar celebro la discusión. Reivindico la crítica constructiva permanente como ejercicio necesario que impone la democracia. En este sentido, los obsecuentes, así como los críticos funcionales, no suman al debate que se reclama e impone.

En segundo lugar sería fundamental separar las cuestiones de fondo de las instrumentales. Tener claridad acerca de las ideas o estructuras subyacentes y fundamentales, distinguiéndolas de las medidas de diseño que nos llevaran a los principios que consensuemos. Me estoy refiriendo al plano analítico, en la práctica las cuestiones estructurales y diseños institucionales se relacionan, entremezclan y retroalimentan permanentemente. Ni más ni menos que saber qué se quiere, por qué y para qué; y recién luego buscar las herramientas necesarias a tales fines. 

Algunas cuestiones fundamentales o ejes estructurales.

Definitivamente concebir el Poder Judicial como un poder político es una de las cuestiones estructurales; a esta altura qué duda cabe que esto es así y además siempre lo fue. Saber que el Judicial constituye un campo de disputa de altísima intensidad política es un comienzo absolutamente necesario. La forma de selección de integrantes del Poder Judicial, las decisiones del Poder Judicial en tanto resuelven o no resuelven algún conflicto, las sanciones o expulsiones de los miembros del Poder Judicial, y las vinculaciones en términos de poder y de decisiones con los demás poderes o funciones estatales, así como con la ciudadanía, nos conducen inexorablemente a interpretar que el Poder Judicial actúa en términos políticos. 

Otro punto o idea estructural será claramente como se expresa el Poder Judicial, y aquí referencia obligada será la cuestión acerca de decisiones y marcos culturales. No olvidemos que las decisiones en el Judicial las toman abogados, y quienes realizan planteos, los ganan, pierden o consensúan son también abogados. Si queremos alguna vez quebrar la lógica de pensamiento y acción en términos efectivos, y pensar un marco de derecho y actores distinto, con cierto contenido social en términos ideológicos, necesariamente habrá que trabajar con las universidades, los planes de estudio y el profesorado. ¿Por qué los abogados debieran ser y actuar de un modo distinto si las formas y contenidos de sociabilización y aprendizaje son las que tenemos actualmente? Por último, el tratamiento y práctica del conflicto. Otra discusión estructural y fundante.

Solemos repetir que el Poder Judicial interviene luego de sucedido un conflicto. Esta idea es realmente muy vaga. El límite entre inexistencia de conflicto, latente existencia de conflicto, suceso del conflicto y solución del mismo, es ontológicamente difuso. Y en innumerables ocasiones, cuando el Judicial interviene, lo hace para prevenir un conflicto mayor o reconfigurar el mismo, con lo cual esta idea reiterada no funciona así. De hecho, todas las medidas de conciliación y mediación van en este sentido. En este marco, todos los programas de solución y prevención de conflictos suman. Desconocer sus efectos para bajar la intensidad de violencia individual y social es lamentable. Es por esta razón que, mal que nos pese, no deben afincarse los análisis sólo en el sistema penal, como habitualmente acontece. El sistema penal es el último del que el Estado y el Poder Judicial deben echar mano. El secreto, el gran secreto y la gran responsabilidad es trabajar con los conflictos en los otros campos preeminentemente. Desde esta perspectiva, buenos mecanismos de solución de conflictos y descentralización o “soluciones en el territorio” favorecerán claramente a los más vulnerables.

Pensar entonces una Justicia distinta exige develar intereses y dependencias; marcos conceptuales diferentes a los habituales e interacciones con sustratos culturales. Alta política. Nos debemos modificar los marcos referenciales de conocimiento e intervención.

Asumiendo que lo atinente a la Justicia y el Poder Judicial es una temática política, la discusión, en marcos de profundidad, acerca de cómo los jueces dirán el derecho –acompañando políticas públicas, aun en contra de decisiones parlamentarias, o como bastión de derechos y minorías–, será un debate esencial. De igual manera los niveles de legitimidad que sostendrán a ese Poder Judicial que dirá el derecho, en términos de elecciones, o preguntas acerca de quién elige al elector (Consejos de la Magistratura). En otras palabras, cómo nos representamos al Poder Judicial, cómo lo concebimos, qué esperamos de él, y cómo serán escogidas todas y cada una de las personas que lo integrarán, conducirá a definiciones de contenido sustancial.

Por tal motivo, inviables serán los cambios de paradigmas culturales, con el perfil de jueces, funcionarios y abogados actual. Tal perfil es el que adquirimos con la matriz educativa que tenemos, habría que cuestionar y modificar fuertemente esa matriz de conocimiento. Las facultades que educan abogados, muchos de los cuales luego integrarán el Poder Judicial, son absolutamente deficientes en la formación profesional, privilegiando la enseñanza técnica formalista por sobre la defensa de derechos, el compromiso social y los comportamientos éticos. Modificar seriamente la matriz de formación universitaria es una tarea para ahora mismo.

Y trabajar sobre el conflicto, descubrir su importancia como motor social; profundizar las formas de la Justicia rutinaria y reconvertirla, afincarse en la Justicia de paz o equidad, en las casas de Justicia, en los mecanismos de solución barriales. Descentralizar para “estar cerca”. Este es además uno de los grandes ejes del acceso a la Justicia. Ese tal vez sea un camino hacia más y mejor Justicia, y seguramente hacia una sociedad menos violenta.

Todas las ideas y sugerencias planteadas, instadas con intenso sentido democrático, sumando la mayor cantidad posible de ideas y concepciones a través de todas las voces posibles, sobre todo de quienes más dificultades presentan a la hora de expresarse y hacerse oír.

Por último, mientras se mantiene la discusión, quienes tenemos herramientas, por ejemplo para poder escribir este artículo, no debemos olvidar que es tan importante discutir el poder y su ejercicio como ir trabajando simultáneamente con todos aquellos que no pueden participar de las discusiones y decisiones, y serán o no sus beneficiarios. Otra vez, los vulnerables. Así, tal vez, cobre este pensamiento sentido.

* Miembro de la organización civil Convocatoria Neuquina por la Justicia y la Libertad. Abogado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Neuquén.

- Lo que le preguntaríamos a MM es: 1. Desde el contexto de Neuquén, un contexto muy diferente al Poder Judicial Nacional y Federal (ambos conectados al Gobierno Nacional), qué deudas y defectos diferenciales tiene el Poder Judicial Provincial o sus instituciones más importantes, sea este el Consejo de la Magistratura o el respectivo Tribunal Superior)? Qué particularidad reconoce, observa?

2. Es cierto que el ámbito de las Escuelas de Derecho es clave. Ahora, qué ideas tiene para desarrollar dentro de las Facultades de Derecho, especialmente, quizás pensando en la Universidad de Comahue y más allá. Clínicas jurídicas, actividades de extensión, etc?

Ahora, sí, salut para tutti! Sigamos.

5 comentarios:

  1. Gracias Lucas por los comentarios y la oportunidad de continuar el debate. Intentaré ser breve en la contestación puntual a tu pregunta, lo cierto es que los planteos profundos necesariamente requieren análisis más sistémicos o al menos con sumas de variables en juego.
    El P Judicial Neuquino no escapa a las lógicas de otros Poderes Judiciales. En Neuquén, la cúpula es elegida por ejecutivos que necesariamente deben contar con mayorías legislativas, mayorías que se consiguen mas fruto de arreglos que de consensos democráticos. Con autolimitación del ejecutivo para las propuestas de los vocales, en los papeles, pero sin un sistema de limitación, opinión y consenso serio en términos de consensos legítimos por parte de la ciudadanía. El Consejo de la Magistratura como órgano extrapoder que selecciona el resto de los magistrados y funcionarios (en realidad fiscales, defensores y jueces, no el resto del funcionariado judicial), absolutamente cuestionado -al menos por nuestra organización desde su origen-, un consejo lejos de la austeridad, muy poco plural (siempre seis abogados sobre siete consejeros) y cuestionado también en la objetividad necesaria para puntuar antecedentes y la subjetividad total en la ultima etapa de entrevista personal. Entre otras cosas.
    Estas designaciones para ingresar a un PJ que fue colonizado por el gobernador Sobisch durante los años que corren de 1999 a 2007. En esa época ingresaron al PJ numerosos magistrados y funcionarios que actualmente se encuentran en estratos medios y altos de poder, un grupo grande de personas de los denominados "adaptados", es decir funcionales en aquella época de devastación de los mínimos necesarios de independencia del ejecutivo, y funcionales también cuando los vientos cambian. Esa estructura judicial con notables ausencias de mecanismos de depuración. Muerte o jubilación será el destino de los adaptados....
    En este marco macro de relación poder; escasas discusiones acerca de lo orgánico, lo funcional, la publicidad, las descentralizaciones, el conflicto, etcétera etcétera.
    La apuesta fuerte es seguir insistiendo en pactos de justicia, definitorios, plurales, realmente democráticos para sentar nuevas bases, pensando en solución de conflictos permanentemente; en este camino, menciono solo que se tornará esencial y necesario trabajar en descentralizaciones (presencia en el territorio de conflicto) y las vinculaciones con los demás poderes del Estado y los ciudadanos.
    Un abrazo, Marcelo.-

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    1. Gracias Marcelo,

      Está muy bueno señalar lo del consejo de la magistratura, porque solemos ignorarlo desde acá. Seis abogados sobre siete miembros. Sin académicos, ni muchos jueces, y sin legisladores? Increíble.

      Lo de la colonización me resultó uno de los elementos más notables de los que me comentaron. Algo que estaría bueno describir a nivel histórico, si no está explicado. Si hay algo que leer sobre eso, recomendalo para todos.

      Lo del recambio es un defecto sistémico del Poder Judicial, producto de prácticas históricas y de una gestión de recursos humanos muy imperfecta.

      Sí, acuerdos o consensos plurales, descentralizados, más que pactos (para no mencionar otros pactos flamantes y famosos ;-D )

      Sigo con la segunda..

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  2. Se va la segunda, me fui a jugar al fútbol. Sumamente interesante la pregunta acerca de facultades de derecho. Me parece que aquí es importante arrancar sabiendo que la universidad es parte de la educación integral que necesariamente debiera ser revisada. Y en el ámbito universitario propiamente cada área, rama o facultad (posiblemente por departamentos que comprenden campos similares) tendrá que hacer su análisis.
    Ya en el ámbito de facultades de derecho,mi experiencia de campo me indica, que la abogacía sigue siendo una carrera de las "que salvan", siempre con su halo de potencial salvavidas económico. Esta circunstancia asumida culturalmente en nuestra sociedad y bendecida por muchos profesores que alientan en la propia facultad nichos de conocimiento especificando que darán buenos dividendos. No estoy en contra que todos ganen dinero, si en contra que sea el único motor o aliciente.
    En este esquema que diría de sustancia, los planes de estudio son básicamente una suma de materias por áreas que hay que conocer y rendir, sin ninguna base o escala de conocimiento profundo, con graves carencias de contenidos políticos o sociales, sin contexto de realidad, y con profesores que muchas veces asumen esa responsabilidad sin los menores contenidos pedagógicos y porque en el CV suma ser profesor de alguna o algunas materias. En la carrera al título es casi igual derecho constitucional, filosofía del derecho, sociología o papeles de comercio. Según la cátedra puede ser más intenso papeles que constitucional. En este esquema los quiebres de enseñanza y compromiso son la mas de las veces motivaciones propias de algún profesor que genera otras prácticas u otra lógicas, otras lecturas o algún que otro sistema de asesoramiento barrial. El sistema en general no está para esto, ni lo asume como desafío.
    Vuelvo para ir cerrando, porque podríamos estar toda la noche viendo relaciones y cuestiones interdisciplinarias, a los pactos plurales y democráticos. Una revisión profunda del rol del abogado (que será judicial, del estado, de la empresa o de su propio gran o pequeño estudio jurídico), y luego a meterse con los planes de estudio y quienes enseñarán el derecho, desde otra perspectiva, mas humana, posiblemente también mas latinoamericana (patrones de conocimiento culturales propios), en vinculación con los colegios de abogados, las escuelas de capacitación judiciales, las áreas de extensión universitarias (comunitarias y sociales). Como todo, los cambios mas sencillos exigen planteos posiblemente dificultosos.
    Y para finalizar y seguir el debate, creo que, todo lo que expreso necesariamente debe ser el paradigma de la Universidad Pública, pregunto y me pregunto ¿las privadas con la misma matriz o con la que elijan?. Me despido con parte del artículo que genera este intercambio, ¿Por qué los abogados debieran ser y actuar de un modo distinto si las formas y contenidos de sociabilización y aprendizaje son las que tenemos actualmente? Gracias Lucas, seguimos....
    Marcelo Medrano.

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    1. Coincido. Reformulo los errores de redacción. Además, te agrego que el modelo de educación legal suele ser un modelo memorístico, acrítico, repetitivo, en el cual la mayoría de los profesores tienen límites a la crítica por su dependencia salarial a su actividad profesional o a su función judicial, estructurada jerárquicamente, que puede tener la peor formación teórica (dogmática) y una inexistente educación práctica y clínica. Un currículum que se concentra en materias profesionalísticas, de derecho privado, su estudio circular, sin capacidad de ver defectos ante las prácticas más criticables y nocivas de la profesión (alegato de orejas, por ejemplo).
      Obvio que las diferentes formas de educación legal, en ámbitos público y privados, resultan claves a la hora de analizar los roles de los abogados y su función social. Ahora sí.
      Grande Marcelo! Gracias a vos! La seguimos y salut! Lucas A.

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  3. Buenisimo Lucas, creo que ya hay varias puntas para comenzar a debatir y accionar acerca de cambios de paradigmas en las escuelas de derecho. ¿Quien comienza y por donde? Espero que todos los profesores que leen tu blog -si estan de acuerdo- inicien el camino.
    Por otro lado te cuento, acerca de la colonización, entrar a la página de Convocatoria Neuquina, www.convocatorianqn.org.ar a la derecha en la sección biblioteca, documento que lleva por título "Memoria del derrumbe: a sus plantas rendida la justicia". Ese es el articulo madre de lo sucedido, otro tanto hay en otros documentos tales como el pedido de juicio político a los vocales, jurados de enjuiciamiento, monitoreos del consejo de la magistratura, etcetera. Lo que me hace pensar tambien como disparador como una ong civil sin demasiados recursos ni estructura puede a través de acciones poner sobre el debate variadas cuestiones institucionales -vinculadas al litigio jurídico o no-, seguimos un abrazo grande.
    Marcelo.-

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